Con la aprobación de la ley 975, se ha querido perpetuar la impunidad, el perdón y el
olvido,
desconociendo el pensar y sentir de las víctimas que con sus incansable labor por
lograr el
reconocimiento de sus derechos a la Verdad Real, la aplicación de la Justicia,
proporcional a la
gravedad de los hechos, la Reconstrucción de la Memoria Histórica pilar de la Reparación integral,
que no se puede simplificar a un aporte simplemente económico
que lo que hace es negar la
posibilidad de dignificar a las víctimas y rescatar su buen nombre,
sus sueños, proyectos de vida y
sus aportes en la transformación para alcanzar una sociedad
justa y en paz.
Las recientes declaraciones hechas desde Buenos Aires Argentina, por el Presidente del Grupo
de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas e involuntarias, Santiago Corcuera, quien manifestó
su preocupación porque Colombia es el país donde aun se sigue desapareciendo dos ó tres
personas por día, a pesar de ser uno de los países que cuenta con un buen número de herramientas
jurídicas para buscar a los desaparecidos, sancionar a los responsables, no existe la voluntad
política para aplicarlas superar la impunidad y garantizar la no repetición.
Prueba de ello es
el caso reciente de la desaparición forzada de GUILLERMO RIVERA FUQUENE,
líder
de
Sindicato de la Contraloría, militante del Partido Comunista y miembro del Polo
Democrático,
sucedida el 22 de abril en el sector del Tunal al sur de Bogotá y que a pesar de la
solicitud de
activación del Mecanismo de Búsqueda Urgente a escasas horas de los hechos no fue
posible
encontrarlo con vida y por el contrario, sus familiares vivieron el calvario de la ineptitud de
los
funcionarios que conocieron del caso y el dolor de encontrarlo como NN en la ciudad de Ibagué.
No se puede pasar por alto que la Lucha, Resistencia y Persistencia de los familiares, por lograr
Verdad, Justica y Memoria durante más de 25 años,
ha sido
objeto de señalamientos,
hostigamientos,
persecuciónes y amenazas, queriendo acallarlos y
en sus afán
por destruirla los
enemigos de la vida,
la
libertad y la justicia, han desaparecido, a
quienes se
organizan para
denunciar y exigir la aparición
con vida de sus seres queridos y la
sanción a los
responsables como
lo sucedido a miembros de
Asfaddes ANGEL JOSE
QUINTERO y
CLAUDIA PATRICIA
MONSALVE, detenidos -
desaparecidos el 6 de octubre
de 2000 en la ciudad
de Medellín y a
personas que han acompañado
y apoyado esta lucha
como los abogados Alirio de
Jesús Pedraza
Becerra desaparecido el 4 de julio
de
1990 en Bogotá y Eduardo Umaña Mendoza,
asesinado
el 18 de abril en Bogotá.