“Los ausentes, siempre presentes” es una de las consignas de nuestra asociación, por ello, todo el evento contó con la presencia de aquellos a quienes ASFADDES a dedicado su lucha por más de 26 años.
La Galería de la Memoria acompañó el ingreso de los asistentes en el interior del lugar; en medio de la oscuridad, las directivas de nuestra organización se vestían de esperanza, ya que en medio de esta negra, oscura e inhumana guerra, el blanco de sus ropas, mostraba su firme posición en contra del atroz flagelo de la desaparición.
Alex Rendón uno de los familiares, contaba canciones mientras los invitados se organizaban, su voz acompañó el inicio del evento. Adriana Diosa; directora de teatro, fue la encargada de abrir el evento, quien con una pequeña intervención teatral capturó la atención de todo el público.
Las familiares directivas de las diferentes seccionales, dieron su testimonio y fueron encendiendo la luz de la esperanza, entre el rojo de los pétalos de las rosas y el blanco de los claveles, brillaba la luz que se encendía en memoria a los desaparecidos.
Las lágrimas no dieron espera, y el rostro de Paola Medina mostraba el dolor; que luego de 21 años, aun sentía por la ausencia de su hermano Tito.
Los desgarradores testimonios de unos de los apartes más crueles de esta guerra continuaron, algunas personas del público no escondieron su dolor y las lágrimas cayeron. La cruel historia de 20 personas desaparecidas y 6 asesinadas en un pequeño parque en Barrancabermeja, la historia de Ángel José Quintero y Claudia Patricia Monsalve, desaparecidos en Medellín cuando buscaban a sus familiares desaparecidos, la historia de amor que se acaba por la criminal mano del Estado, el arte de la poesía que surge en medio de la pérdida de su hijo, y el liderazgo que se lleva en la sangre, que como personero estudiantil recorre un camino que termina de una forma trágica.