

El 6 de octubre de 2000 saliendo de la oficina de nuestra Seccional en la ciudad de Medellín, a escasos tres meses de haberse aprobado la ley 589 que tipifica la desaparición forzada como delito, producto de la lucha decidida por más de doce años de los familiares de los desaparecidos congregados en Asfaddes; los enemigos de la vida, los sueños, las risas, la libertad y la justicia, se llevaron a nuestros queridos compañeros ANGEL JOSE QUINTERO Y CLAUDIA PATTRICIA MONSALVE; esos, los mismos que han jurado cumplir y hacer cumplir la constitución y la ley, esos que tienen que velar por la vida, honra y bienes de todos, esos mismos son los que nos negaron la sonrisa de Ángel y la ternura de Claudia, Intentando con ello , una vez más destruir la lucha de amor y resistencia que día a día realizamos los familiares de las víctimas, por encontrarlos, erradicar este crímen atroz de la fax de la tierra y derrotar la impunidad.
Creyeron que con llevárselos acallarían nuestras voces y nuestro incansable compromiso de exigirlos presentes, ignorando que por encima del odio, está nuestra lucha de amor, resistencia y persistencia por nuestros seres queridos detenidos desaparecidos.
Once años de silencio cobarde, cómplice de la oscura impunidad, once años sin respuestas, a pesar de los indicios, las pruebas, persiste la falta de voluntad política e indiferencia en los funcionarios estatales, para que la investigación sobre este atroz crimen arroje resultados que den cuenta de que hicieron con ellos, seguimos preguntándonos ¿dónde están?